
Foto extraída del blog Anuestraputabola.
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¿Qué es lo que desea Marta?
La ignorancia que atrevida es...
* Por otro lado he recibido un email en la cual viene una foto de un destrozo que hicieron hace poco en La Cañada del Capricho.
Sobre unas vías equipadas de la época, algún gracioso (un guiri por lo visto) SE ABRIÓ SUS PROPIAS VÍAS Y LES GRAFITEÓ LOS NOMBRES A PIE DE ÉSTAS.

Imagen cedida por Javier Martín.
¿A qué es impresionante?
* No hace falta ponerle los nombres a las Vías, y menos en sitios como La Cañada del Capricho, Pinar de Tamadaba... Son lugares mágicos donde la escalada corre el peligro de veto al ser sitios protegidos.
El tema de las colillas, el papel higiénico, las clecas, el no cepillar las vías de magnesio (cepillo de dientes o pelo, nunca alambre) y el largo etc que ocurren en los sectores, es un tema preocupante.
Todas estas cosas me llenan de rabia y les voy a poner un ejemplo de como me hace sentir, a ver si se puede concienciar a alguien.
-La montaña la siento como mi hogar sea donde sea. Imagínate por un momento que un día voy a tú casa y mientras vemos la tele me fumo un cigarro y según acabo, lo apago en la pata del sofá y allí mismo lo dejo. Luego me entran ganas de cagar, sí de cagar, me levando del sofá donde estaba comiendo pipas a gusto y tirándolas al suelo, y nada más girar del salón en el mismo pasillo, ahí pegaito al zócalo, echo el pastuño y le dejo el papel encima a modo de adorno. ¿Me vas a decir algo? ¡Joder! todo esto es biodegradable. Ya de vuelta al sofá me tropiezo con unos geranios que hay a pie de lo que puede ser un paso de bloque. Pues aprovechando que vengo ligero, arranco sin contemplación dicha planta, lo lleno todo de clecas y magnesio y me pego un rato hasta que lo encadeno. ¡Toma! Aquí te dejo el bastidor y el marco de la ventana del chiquillo lleno de clecas, magnesio, una lata de refresco, un colchón que me subí de la calle y par de colillas. También le pongo con rotulador las marcas de salida de manos del bloque (muy importante)
Si no cuidamos lo nuestro está claro que nadie lo va a hacer. Así que si eres de los que siente la montaña como tuya, consérvala. Los que no, hagan un esfuerzo si no mal vamos.
Gracias Roberto (anuestraputabola) y Javi Martín.
Nos vemos por casa señores/as.
Un abrazo